EL PRÓXIMO DIA 4 DE MAYO (LUNES) TENDREMOS UN ENCUENTRO CON EL AUTOR JUAN CARLOS MESTRES. PARA QUE DICHO ENCUENTRO RESULTE AGRADABLE E INTERESANTE O PONGO AQUÍ UNA PEQUEÑA SELECCIÓN DE SUS POEMAS. ACOMPAÑANDO A LOS MISMOS APARECEN UNA SERIE DE EJERCICIOS PARA PRACTICAR LA POESÍA. ESPERO QUE OS GUSTEN SUS POEMAS Y EL AUTOR. POR CIERTO, DEBERÉIS HACERLE ALGUNA PREGUNTA (PARA QUE SE VAYA CONTENTO DE HABER TENIDO UN ENCUENTRO CON VOSOTROS).
YA ME CONTARÉIS QUÉ TAL HA RESULTADO LA EXPERIENCIA.

LATIDOS DEL MEDITERRÁNEO:
Juan Carlos Mestre (Villafranca del Bierzo, León, 1957), poeta y artista visual, es autor de los poemarios Siete poemas escritos junto a la lluvia (1982), La visita de Safo (1983), Antífona del Otoño en el Valle del Bierzo (Premio Adonais, 1985), Las páginas del fuego (1987), La poesía ha caído en desgracia (Premio Jaime Gil de Biedma, 1992) y La tumba de Keats (Premio Jaén de Poesía, 1999), libro este último escrito durante su estancia como becario de la Academia de España en Roma. Su obra poética entre 1982 y 2007 ha sido recogida en la antología Las estrellas para quien las trabaja (2007).
Ha realizado las antologías sobre la obra poética de Rafael Pérez Estrada, La palabra destino (2001), y La visión comunicable (2001) de Rosamel del Valle, además de la edición comentada de la novela de Enrique Gil y Carrasco, El señor de Bembibre (2004); asimismo, es autor de El universo está en la noche (2006), libro de versiones sobre mitos y leyendas mesoamericanas.
En el ámbito de las artes plásticas ha expuesto su obra gráfica y pictórica en galerías de España, EE.UU., Europa y Latinoamérica.
De su diálogo con la obra de otros artistas y poetas han surgido, entre otros, los libros Piedra de Alma, con José María Parreño, Crónica de amor de una muchacha albina, con Rafael Pérez Estrada, Emboscados, con Amancio Prada, Bestiario apócrifo, con Álvaro Delgado (2000), Enea y los gatos, con Javier Fernández de Molina (2002), El Adepto, con Bruno Ceccobelli (2005), Arde la oscuridad, con Alfredo Erias (2007) y Los sepulcros de Cronos, con el escultor Evaristo Bellotti (2007).
También ha editado numerosos libros de artista, como el Cuaderno de Roma (2005), versión gráfica de La tumba de Keats, y acompañado con sus grabados poemas de Antonio Gamoneda, Diego Valverde, Miguel Ángel Muñoz Sanjuán, Gonzalo Rojas, Jorge Riechmann... Su colaboración con otros creadores y músicos como Amancio Prada, Luis Delgado o José Zárate, ha sido recogida en varias grabaciones discográficas.

EL HOMBRE DE GRIS
Este es el poema en el que existe un hombre sentado,
un hombre que está vestido de gris, que viaja a visitar a otro
hombre que ni siquiera conoce, a un hombre que también
ha tomado el tranvía y viaja a su encuentro y que va pen-
sando lo mismo que el otro hombre de gris.
Este es el poema donde existen dos hombres sentados,
los dos han amado, los dos han sufrido, los dos han tomado
el tranvía, se ignoran, no saben que ambos viajan al en-
cuentro de un hombre vestido de gris.
Este es el poema donde existen tres hombres sentados,
tres hombres que hablan de un hombre que habrá de venir,
un hombre que vestido de gris estará esperando el tranvía
sentado en un banco no muy lejos de aquí.
Este es el poema en que cuatro hombres sentados se mi-
ran, pero ninguno se atreve a pronunciar la palabra, la mis-
ma palabra que está ardiendo en sus labios desde el instante
preciso en que cada uno de ellos se decidiera a venir.
Esperan, aguardan a un hombre que aún no ha tomado
el tranvía, un hombre que está abriendo el armario y saca
su traje y se ve en el espejo vestido de gris.
BUSCAR:
PAN DE AYER
Por mi pueblo no pasa el Támesis ni el Rin
Nadie por aquí ha oído hablar de Heráclito
Y las casas natales se derrumban bajo la lluvia
Los pescadores regresan del río con las cestas vacías
El árbol que viste crecer de niño grita en el aserradero
Y las casas natales se derrumban bajo la lluvia
Los parroquianos discuten en la cantina sobre la redondez de la Tierra
Los vendedores ambulantes compran la lana de los colchones viejos
Y las casas natales se derrumban bajo la lluvia
Las madres siguen desgranando guisantes bajo las lápidas
Yo oiré las campanas en el centro del mundo
Mientras las casas natales se derrumban bajo la lluvia
BUSCAR: PERSONIFICACIONES Y ESTRIBILLO.
CARPE DIEM
Cuando el amor se termina no queda nadie que traiga flores los
Sábados
Las botellas de Lambrusco dejan de hacer ¡plop!
Las deliciosas películas de arte y ensayo se vuelven aburridas
Nadie te regala calcetines por Pascua, nadie te pone el termómetro
Cuando un amor se termina dan las diez un cuarto de hora antes
Las estrellas comienzan a acumular un retraso considerable
Las gatas dejan plantado al párroco en los tejados
Las luces indirectas enfocan directamente los portarretratos
Cambias los muebles de sitio, ordenas la biblioteca
Aparece la lupa, encuentras los comprobantes de la tintorería
Las cajeras del supermercado te empiezan a sonreír de otra manera
Los cuervos marinos se vuelven palomas mensajeras
Se acabó el azúcar, echas mano del edulcorante
Te paran todos los taxis, vas derecho al motel de las metáforas
Tocan el timbre, el cartero te deja un certificado para la vecina
Llaman por teléfono, otra vez la noche se ha equivocado de número
"CARPE DIEM" ES UN TÓPICO LITERARIO QUE INVITA A GOZAR DE LA JUVENTUD MIENTRAS SE ES JOVEN. ¿DE QUÉ CREES QUE DEBEN GOZAR LOS JÓVENES ANTES DE QUE LLEGUE LA MADUREZ?
ma en el tacto, la primera mariposa de dios viva en la som-
bra.
La que durmió con su luz, la imaginada en el aire de su
propia memoria.
No seda ante la rosa convocada, ni pluma leve al labio
del animal perfecto.
Oh balido impuro nacido para hermosa, nacida para
juntar carne con peste, la condenada a ser bella en una isla
de espejos.
Oh vejez, oh blancura.
La poesía ha caído en desgracia.
RETRATO DE FAMILIA
Ciego de Ávila, provincia de Camagüey, isla de Cuba.
mi abuelo tocaba el clarinete y tenía un cinturón con hebi-
lla de oro.
Esto sucede en 1920, delante de una tela pintada co
palmeras y pájaros que habrían de ser multicolores.
En una calle de La Habana, recién llegado de Vigo, Leo-
nardo Mestre le compró a su novia una peineta de carey.
Están los dos, él lánguido de ojos y con un traje de lino.
Ella, bajo la luz de los trópicos, es bella y me mira.
Han conocido el ancho cielo y los grandes peces de los
mares. Su juventud es dichosa como la aventura que acaban
de descubrir.
Entonces se han colocado para la fotografía y con ella,
como el que es alegre y vencido por el amor, entran en el
hermoso sueño de la vida.
Ya nada pudo separarlos, sólo ellos saben por qué fue
aquel el instante preciso del milagro.
Yo podía continuar esta historia pero no sé si en 1920
había chevroles en Cuba.
- INTENTA AVERIGUAR PORQUÉ PONE EL AUTOR ESTE FINAL.
LO QUE SÉ DE MÍ
Yo he nacido aquí junto a las altas lilas del verano
MEMORIA DE LA NOCHE
Esta noche y no en otra noche más cercana o desnuda













