viernes, 12 de junio de 2009

ANÁLISIS DE ORACIONES SIMPLES




AQUÍ OS PONGO UNAS DIRECCIONES DE INTERNET DONDE TENÉIS ANÁLISIS SINTÁCTICOS RESUELTOS. ES MEJOR QUE LAS HAGÁIS PRIMERO Y LUEGO MIRÉIS LAS SOLUCIONES, ASÍ PRACTICARÉIS PARA EL EXAMEN. ¡ÁNIMO!

http://elvelerodigital.com/apuntes/lyl/sintaxis_os.htm





Análisis de oraciones simples Análisis de oraciones simples lenguanebrija2704

MÁS ORACIONES PARA ANALIZAR:

Análisis de oraciones simples, 1

1. Te doy las gracias.
2. Está muy interesante esto.
3. No me gustan los zapatos sin cordones.
4. A mi padre le insultaron en el autobús.
5. Aquellos muchachos son de Córdoba.
6. Dios sea contigo.
7. El preso amaneció helado de frío.
8. No hay cerveza en la nevera.
9. Fuimos presos por la policía.
10. Fuimos presos por equivocación.
11. Nieva en las cumbres.
12. Es de día.
13. Sería inútil venir.
14. Se atenderá bien al herido.
15. La niña se acordaba de su madre.
16. Tus genialidades son así.
17. Hoy será el Congreso.
18. La imprenta fue inventada por Gutenberg.
19. Eres criticado por tu mal genio.
20. Se cerró el local.
21. Es verano.
22. El ladrón se fugó de la cárcel.
23. Eres pesado en la báscula.
24. Eres pesado con tus preguntas.
25. No me atrevo a copiar.
26. ¿Hay actualmente salesianos en territorio de Rusia?
27. El capitán te negó el permiso.
28. Los novios se peleaban apasionadamente.
29. Estáte en tu casa.
30. Mi madre no pudo asistir.
31. Se me censura sin razón.
32. Lo hallaron muerto en el coche.
33. Tenemos que salir deprisa.
34. Los ladrones se preparaban para el asalto.
35. El alumno se desvive por aprobar.
36. Contra un padre no hay razón.
37. Con las verdades se pierden las amistades.
38. Los hermanos se abrazaron.
39. Fíate sólo de los verdaderos amigos.
40. No acierto a entender el problema.
41. El acusado se querelló con valentía.
42. ¿Me entiendes?
43. Los turistas se ausentaron del hotel.
44. La muerte hace preciosos y patéticos a los hombres.
45. Desde la torre se vigilaba a los presos.
46. Por el desinterés se conoce el amigo.
47. Pocos ciudadanos creen en las promesas gubernamentales.
48. Luis se apoderó del coche.
49. Con muchos hijos no hay hombre rico.
50. Ayer se suicidó un preso.
51. Se luchaba con coraje.
52. El niño se bebió el vaso de leche.
53. Mis tíos habrán de llegar cansados.
54. Tengo bien preparada la clase.
55. Se habla de tu fracaso.
56. Hubo fiestas en el pueblo.
57. Nos hemos bañado en el mar de Almería este verano.
58. El profesor tiene que ser justo.
59. Los alumnos se quejaban del examen.
60. Me corté el pelo en la peluquería de tu padre.
61. Hace calor.
62. La vida es de todos apetecida.
63. Se duchan todos los días.
64. Aquí nos estamos protegiendo.
65. Os lavaréis las manos antes de las comidas.
66. Se nos avisó con tiempo.
67. Va a salir la Luna.
68. Al mejor cazador se le va una liebre.
69. Se oye un pitido.
70. El magistrado se acarició la barba pensativamente.
71. A la puesta de sol granizaba.
72. En este lugar es feliz la gente.
73. Todos los asistentes se quedaron pasmados.
74. El mundo fue creado por Dios en seis días.
75. En la reunión se trataron muchos asuntos.
76. Nos lo reprochamos mutuamente.
77. Se nos informó de sus proyectos.
78. No está clara tu actitud.
79. No estés jugando en la clase de matemáticas.
80. La recepción será por la mañana en el teatro.
81. Se divisaba ya el pueblo.
82. Había mucha gente en el local.
83. No te comas las uñas.
84. La reunión se celebrará en Estocolmo, capital de Suecia.
85. Me gusta su bicicleta.
86. Tiene encerrados varios pájaros en una jaula.
87. El segundo premio quedó desierto.
88. Los dos niños se parecen mucho.
89. Los comensales se sentaron.
90. ¡Qué gordo estás en verano!
91. Los soldados entraron victoriosos en la ciudad.
92. Niño, no seas impertinente.
93. Refieren curiosas anécdotas de ese hombre.
94. Acércame esa silla.
95. Juan y Luis no se saludan.
96. Se citó a los testigos.
97. Se trató de ese asunto.
98. Pórtate bien en todas partes.
99. Galdós, novelista insigne, nació en Gran Canaria.
100. La liebre fue perseguida por los galgos.




¡HOLA CHICOS! AQUÍ OS DEJO UNOS CUANTOS EJERCICIOS DE REPASO DE LOS COMPLEMENTOS DEL VERBO PARA QUE VAYÁIS REPASANDO ESTOS CONCEPTOS PUES DENTRO DE UNOS DÍAS NOS METEREMOS DE LLENO EN EL ANÁLISIS SINTÁCTICO. SÚBETE A MI COCHE Y ESCUCHA LA CANCIÓN DE ALEJANDRO SANZ. DESPÚES METE LAS MARCHAS Y LLEGA A LA META. ¡ÁNIMO!





martes, 9 de junio de 2009




AQUÍ OS DEJO UNAS CUANTAS ORACIONES PARA QUE PRACTIQUÉIS EL EXAMEN.
CUANDO LAS TENGÁIS ANALIZADAS, DÁDMELAS PARA QUE OS LAS CORRIJA.

1.- Se venden pisos céntricos.


2.- El perfume se extrae de esta planta.


3.- Se han hecho públicas por el ministerio las disposiciones.


4.- Sobre la ciudad hay una nube de contaminación.


5.- Los jugadores juegan duro.


6.- Los jugadores se mostraron duros.


7.- Los jugadores mostraron dureza.


8.- Los jugadores actuaron con dureza.


9.- Quedó bastante satisfecho de su actuación.


10.- A su hermano lo llaman el listo del pueblo.


11.- Me sobra traje por todas partes.


12.- El congreso ha sido tomado por unos terroristas.


13.- Me limpio los zapatos de charol.


14.- Había en la salita un sillón Luis XV.


15.- En televisión se habla mucho del fracaso escolar.


16.- Desde mi habitación se ven pájaros voladores.


17.- Me fijé en su mal comportamiento.


18.- ¿No es ese amigo de Lucía?.


19.- Se castigó a los culpables.


20.- En el techo había más de 50 jamones.


21.- A mi padre no le interesa ese negocio.


22.- Se preocupa mucho por mi salud.


23.- Ha encontrado muy mejorada la situación.


24.- García Lorca se inspiró en el pueblo andaluz.


25.- A los alumnos los informamos de los exámenes de Febrero.


26.- La novia apareció radiante por la puerta.


27.- El guarda llamó grosero al chico.


28.- Aprobar dependerá de tu esfuerzo.


29.- Sánchez ha llegado a la cima agotado.


30.- La decisión le será anunciada por el juez.


31.- La circulación fue desviada por un camión.


32.- Mi amigo ha sido maltratado por unos desconocidos.


33.- Se necesitan artistas.34.- Se necesita a los artistas.


35.- Se está muy bien aquí.

lunes, 25 de mayo de 2009

REPASO DE POESÍA

AQUÍ OS DEJO UN PEQUEÑO RESUMEN DE LO QUE ENTRA PARA EL EXAMEN. ¡ÁNIMO!, YA VERÉIS COMO OS SALE MUY BIEN.

martes, 5 de mayo de 2009

ENCUENTRO CON EL POETA JUAN CARLOS MESTRE

¡HOLA CHICOS! AQUÍ OS PONGO LAS FOTOGRAFÍAS DEL ENCUENTRO CON EL POETA QUE TUVIMOS EL LUNES 4 DE MAYO. PARA QUE LO RECORDÉIS.







































































































¡HASTA PRONTO!














































































viernes, 1 de mayo de 2009

TALLER DE POESÍA



¡HOLA CHICOS! POR FIN HEMOS TERMINADO EL TALLER DE POESÍA, Y HE DE DECIROS QUE ALGUNO DE VOSOTROS TIENE UN POETA EN SU INTERIOR, AUNQUE NO SE LO CREA. LOS POEMAS QUE HABÉIS CREADO OS HAN SERVIDO PARA ENTENDER UN POCO LA POESÍA Y SUS RECURSOS Y PARA QUE FLOREZCAN VUESTROS SENTIMIENTOS.
ESTOY MUY ORGULLOSA DE VOSOTROS, Y COMO MUESTRA AQUÍ OS DEJO UN PEQUEÑO LIBRO QUE RECOGE VUESTRAS CREACIONES. ¡ÁNIMO Y SEGUID SACANDO ESOS SENTIMIENTOS QUE ESTÁN ALETARGADOS.


lunes, 27 de abril de 2009

JUAN CARLOS MESTRES

¡HOLA CHICOS!

EL PRÓXIMO DIA 4 DE MAYO (LUNES) TENDREMOS UN ENCUENTRO CON EL AUTOR JUAN CARLOS MESTRES. PARA QUE DICHO ENCUENTRO RESULTE AGRADABLE E INTERESANTE O PONGO AQUÍ UNA PEQUEÑA SELECCIÓN DE SUS POEMAS. ACOMPAÑANDO A LOS MISMOS APARECEN UNA SERIE DE EJERCICIOS PARA PRACTICAR LA POESÍA. ESPERO QUE OS GUSTEN SUS POEMAS Y EL AUTOR. POR CIERTO, DEBERÉIS HACERLE ALGUNA PREGUNTA (PARA QUE SE VAYA CONTENTO DE HABER TENIDO UN ENCUENTRO CON VOSOTROS).
YA ME CONTARÉIS QUÉ TAL HA RESULTADO LA EXPERIENCIA.


















LATIDOS DEL MEDITERRÁNEO:

JUAN CARLOS MESTRES (I.E.S. PEDRO MERCEDES Y C.P.R. CUENCA 4 MAYO DE 2009)

Juan Carlos Mestre (Villafranca del Bierzo, León, 1957), poeta y artista visual, es autor de los poemarios Siete poemas escritos junto a la lluvia (1982), La visita de Safo (1983), Antífona del Otoño en el Valle del Bierzo (Premio Adonais, 1985), Las páginas del fuego (1987), La poesía ha caído en desgracia (Premio Jaime Gil de Biedma, 1992) y La tumba de Keats (Premio Jaén de Poesía, 1999), libro este último escrito durante su estancia como becario de la Academia de España en Roma. Su obra poética entre 1982 y 2007 ha sido recogida en la antología Las estrellas para quien las trabaja (2007).
Ha realizado las antologías sobre la obra poética de Rafael Pérez Estrada, La palabra destino (2001), y La visión comunicable (2001) de Rosamel del Valle, además de la edición comentada de la novela de Enrique Gil y Carrasco, El señor de Bembibre (2004); asimismo, es autor de El universo está en la noche (2006), libro de versiones sobre mitos y leyendas mesoamericanas.
En el ámbito de las artes plásticas ha expuesto su obra gráfica y pictórica en galerías de España, EE.UU., Europa y Latinoamérica.
De su diálogo con la obra de otros artistas y poetas han surgido, entre otros, los libros Piedra de Alma, con José María Parreño, Crónica de amor de una muchacha albina, con Rafael Pérez Estrada, Emboscados, con Amancio Prada, Bestiario apócrifo, con Álvaro Delgado (2000), Enea y los gatos, con Javier Fernández de Molina (2002), El Adepto, con Bruno Ceccobelli (2005), Arde la oscuridad, con Alfredo Erias (2007) y Los sepulcros de Cronos, con el escultor Evaristo Bellotti (2007).
También ha editado numerosos libros de artista, como el Cuaderno de Roma (2005), versión gráfica de La tumba de Keats, y acompañado con sus grabados poemas de Antonio Gamoneda, Diego Valverde, Miguel Ángel Muñoz Sanjuán, Gonzalo Rojas, Jorge Riechmann... Su colaboración con otros creadores y músicos como Amancio Prada, Luis Delgado o José Zárate, ha sido recogida en varias grabaciones discográficas.









EL HOMBRE DE GRIS


Este es el poema en el que existe un hombre sentado,
un hombre que está vestido de gris, que viaja a visitar a otro
hombre que ni siquiera conoce, a un hombre que también
ha tomado el tranvía y viaja a su encuentro y que va pen-
sando lo mismo que el otro hombre de gris.

Este es el poema donde existen dos hombres sentados,
los dos han amado, los dos han sufrido, los dos han tomado
el tranvía, se ignoran, no saben que ambos viajan al en-
cuentro de un hombre vestido de gris.

Este es el poema donde existen tres hombres sentados,
tres hombres que hablan de un hombre que habrá de venir,
un hombre que vestido de gris estará esperando el tranvía
sentado en un banco no muy lejos de aquí.

Este es el poema en que cuatro hombres sentados se mi-
ran, pero ninguno se atreve a pronunciar la palabra, la mis-
ma palabra que está ardiendo en sus labios desde el instante
preciso en que cada uno de ellos se decidiera a venir.

Esperan, aguardan a un hombre que aún no ha tomado
el tranvía, un hombre que está abriendo el armario y saca
su traje y se ve en el espejo vestido de gris.



BUSCAR:
- PARALESLISMOS, ENCABALGAMIENTOS, ANÁFORAS...
- ¿ NO TE RECUERDA A UNA CANCIÓN INFANTIL QUE EMPIEZA CON "DOS ELEFANTES SE BALANCEABAN...."? INTENTA CONTINUAR ENTONCES EL POEMA.



PAN DE AYER


Por mi pueblo no pasa el Támesis ni el Rin
Nadie por aquí ha oído hablar de Heráclito
Y las casas natales se derrumban bajo la lluvia
Los pescadores regresan del río con las cestas vacías
El árbol que viste crecer de niño grita en el aserradero
Y las casas natales se derrumban bajo la lluvia
Los parroquianos discuten en la cantina sobre la redondez de la Tierra
Los vendedores ambulantes compran la lana de los colchones viejos
Y las casas natales se derrumban bajo la lluvia
Las madres siguen desgranando guisantes bajo las lápidas
Yo oiré las campanas en el centro del mundo
Mientras las casas natales se derrumban bajo la lluvia



BUSCAR: PERSONIFICACIONES Y ESTRIBILLO.
- ¿POR QUÉ NO HAY SIGNOS DE PUNTUACIÓN?
- ¿QUÉ SIMBOLIZAN LAS CASAS NATALES?
BUSCA INFORMACIÓN DE LOS PUEBLOS DE NUESTROS ABUELOS, COSTUMBRES...Y ELABORA VARIOS TERCETOS CON DICHA INFORMACIÓN.



CARPE DIEM


Cuando el amor se termina no queda nadie que traiga flores los
Sábados
Las botellas de Lambrusco dejan de hacer ¡plop!
Las deliciosas películas de arte y ensayo se vuelven aburridas
Nadie te regala calcetines por Pascua, nadie te pone el termómetro
Cuando un amor se termina dan las diez un cuarto de hora antes
Las estrellas comienzan a acumular un retraso considerable

Las gatas dejan plantado al párroco en los tejados
Las luces indirectas enfocan directamente los portarretratos
Cambias los muebles de sitio, ordenas la biblioteca
Aparece la lupa, encuentras los comprobantes de la tintorería
Las cajeras del supermercado te empiezan a sonreír de otra manera
Los cuervos marinos se vuelven palomas mensajeras
Se acabó el azúcar, echas mano del edulcorante
Te paran todos los taxis, vas derecho al motel de las metáforas
Tocan el timbre, el cartero te deja un certificado para la vecina
Llaman por teléfono, otra vez la noche se ha equivocado de número



"CARPE DIEM" ES UN TÓPICO LITERARIO QUE INVITA A GOZAR DE LA JUVENTUD MIENTRAS SE ES JOVEN. ¿DE QUÉ CREES QUE DEBEN GOZAR LOS JÓVENES ANTES DE QUE LLEGUE LA MADUREZ?


CARPE DIEM


Bella de lo mortal, la que ninguno poseyó sino ella mis-
ma en el tacto, la primera mariposa de dios viva en la som-
bra.
La que durmió con su luz, la imaginada en el aire de su
propia memoria.
No seda ante la rosa convocada, ni pluma leve al labio
del animal perfecto.
Oh balido impuro nacido para hermosa, nacida para
juntar carne con peste, la condenada a ser bella en una isla
de espejos.
Oh vejez, oh blancura.

La poesía ha caído en desgracia.





RETRATO DE FAMILIA


Ciego de Ávila, provincia de Camagüey, isla de Cuba.
mi abuelo tocaba el clarinete y tenía un cinturón con hebi-
lla de oro.

Esto sucede en 1920, delante de una tela pintada co
palmeras y pájaros que habrían de ser multicolores.

En una calle de La Habana, recién llegado de Vigo, Leo-
nardo Mestre le compró a su novia una peineta de carey.

Están los dos, él lánguido de ojos y con un traje de lino.
Ella, bajo la luz de los trópicos, es bella y me mira.

Han conocido el ancho cielo y los grandes peces de los
mares. Su juventud es dichosa como la aventura que acaban
de descubrir.

Entonces se han colocado para la fotografía y con ella,
como el que es alegre y vencido por el amor, entran en el
hermoso sueño de la vida.

Ya nada pudo separarlos, sólo ellos saben por qué fue
aquel el instante preciso del milagro.

Yo podía continuar esta historia pero no sé si en 1920
había chevroles en Cuba.




- INTENTA AVERIGUAR PORQUÉ PONE EL AUTOR ESTE FINAL.
- BUSCA INFORMACIÓN DE ALGÚN FAMIAR TUYO Y HAZ UN RETRATO SIMILAR A ÉSTE.


LO QUE SÉ DE MÍ

Yo he nacido aquí junto a las altas lilas del verano
y los verdes racimos amargos de la aurora.
Yo he nacido entre las rosas que han muerto
y el mustio follaje de los jardines de un sueño.
En las transparentes alamedas que canta el ruiseñor
y abre el rocío con su cuchillo de cristal en la mañana.
Como la hoja que cae sobre un sepulcro
yo he pisado al nacer esta piedra y su luz me ha salpicado.
Como el que nace para la música y talla la madera o la roca
y escucha su voz crujir bajo el cincel y no pregunta.
Yo he nacido duro de corazón y equivocado,
pero vosotros me habéis dado la tierna mano de la primavera.
El que sopla las estaciones y hace reverdecer al árbol muerto
ha mirado esta rama joven que no ardía.
Al consumido en su luz y al que el amor destierra
mis días por igual se han parecido.
Como aquel que al entrar en su casa se encuentra con la mar
y goza y es feliz y se queda con ella para siempre.
Yo he nacido aquí antes de que mi corazón se diera cuenta
y una dulce mujer se acercara a mi sombra como madre.
Desde entonces he sido melancólico y triste
porque he contado los astros y la lluvia y la arena.
De lo ajeno he tenido la bondad de la tierra
y de lo mío la nada en su infinita certeza.
He visto a los hombres mirar hacia el cielo
como buscando la vida que junto a ti se les niega.
Y he padecido con el dolor entre todos
y no he cerrado la puerta al florecido en su odio.
Al que marcado con saliva se esconde de los muchos
lo he elegido más cerca de mi corazón que a los otros.
Y he contemplado a los pájaros
resolver en el vuelo el misterio del aire.
Yo he nacido aquí junto a la piedra de Cluny
donde brota el mirto su tallo en la maleza.
Pero no he sido feliz,
mi memoria se ha cansado de llover y esperarte.
Nada pudo la abundante espiga del dolor contra nosotros,
cuanto más me iba, más tu amor me aprisionaba.
Y así he sido claro bajo el sol y también fuente
donde vienen a beber desde el fondo del mundo las estatuas.
Y un día, un día como hoy resplandeciente y puro
rozado tal vez por el deseo se acercó a la ventana mi figura.
Y al ver todo transido de pétalo aquel cuerpo
salí como siguiéndola y me perdí en su calle.
Yo te he amado pequeño pueblo entre dos ríos
donde supo mi corazón el don de la palabra y las alondras.





MEMORIA DE LA NOCHE

Esta noche y no en otra noche más cercana o desnuda
voy a empezar a vivir
es que ha pasado un hombre alto como un eucalipto
y no soy yo
cuando pregunta por el dueño de las carnicerías
y entonces entra y clausura todas las sangres
y los clamores del mundo mugen tan gozosos
ya de la vida toda y de la muerte ninguna.
Esta noche y no en otra noche más doliente o profunda
voy a empezar a nacer
es que ha pasado un niño con más fusiles que risas
y no soy yo
cuando pregunta por el dueño del hambre
y la esperanza general de la tierra se conmueve
ya de venganza o de ira.
Esta noche y no en otra noche más triste y obscura
a empezar a creer
es que ha pasado una mujer parecida a mi madre
y yo también soy
cuando pregunta por mí y yo me reconozco
ya de dolor o vergüenza.
Esta noche y no en otra noche más cruel o suicida
voy a empezar a morir
es que me ha saludado el que me odia
y no soy yo
cuando pregunta mi oficio terrible de dulzura
y ya una bala me sueña.
Esta noche y no en otra noche más deseada y querida
voy a empezar a cantar
es que el silencio recorre mis cosas
y no soy yo
cuando se callan en el miedo las estrellas
ya sentencia o castigo.
Esta noche y no en otra noche más ciega y oculta
voy a aparecer de repente
es que a tantos han ido reduciendo a la sombra
que ni soy yo
cuando estábamos todos y ahora no existes
ya desolación y miseria.
Esta noche y no en otra noche más bella y sentida
voy a preguntar por el pan
es que ha pasado la muerte toda encendida de trigo
y no soy yo
cuando responde la lluvia cayendo en la nada
ya paciencia o trabajo.
Esta noche y no en otra noche más incierta o mentira
voy a confesarme del miedo
es que han encendido una hoguera
y soy también en la llama
cuando arde el deseo prohibido
ya diferencia o pecado.
Esta noche y no en otra noche más confiada y amiga
voy a rendirme con pena
es que una caricia me acusa
y no soy yo
cuando apuntan mi nombre en el aire
ya condenado o alegre.
Esta noche y no en otra noche más fría o ajena
voy a marcharme hacia siempre
es que nunca la muerte termina
y no soy yo
cuando maltratan el beso con ira
ya religión o fracaso.
Esta noche y no en otra noche más noche y eterna
voy a pensar que respiro
es que una palabra se ahoga en un libro
y no soy yo
cuando aplauden lo horrible del mundo
ya consagración o veneno.
Esta noche y no en otra noche más desolada y perdida
voy a escribir al tirano
es que pasa mi abuela con flores, con vida
y no soy yo
cuando llora vacía ante el cielo
ya letanía o milagro.
Esta noche y no en otra noche más escondida y lejana
voy a quedarme contigo
es que ocurre un monstruo en las selvas del alma
y no soy yo
cuando claman heridas y heridas
ya gobiernos o leyes.
Esta noche y todas las noches del día
voy a decirte mi amiga culpable
es que está pasando la vida
y yo no soy
cuando un hombre se sienta y nos habla
ya destrucción o poesía.



HABLO CONTIGO

Hablo contigo, ignoro dónde estás, hacia qué luz busca mi Ser el eco en que te
escucho.
No hay usura en tu voz, yo sé que un aire limpio te respira, que algo redentor,
alguna claridad que arrastra el río lleva el pensamiento tuyo.
Hablo contigo, una intacta pasión vive en tu fósforo, una única luz que no se apaga
mientras la muerte fluye, mientras la muerte sufre esta palabra.
Y hablo, hablo contigo alrededor de un hueco, alrededor de mí como el que gira
mutuo, como aquel que dentro de nosotros es próximo y se acerca con su haz
luminoso de pureza.
Hablo ante el destino que imagina el hombre, eso de desvalido, eso de delirante y
turbio hablo contigo. Y es de noche, es de noche en los dos como metal oscuro, y
vemos como largamente la verdad extiende su único
hilo de saliva, un único alfabeto en el rumor de todos.
Hablo contigo, oh bondad compartida de quien es silencioso, sombra de esa
sombra que aletea y es vuelo de semejante elocuencia, el que
escribe, el que escucha, el que lámina a lámina va enhebrando en el eco una voz que responde,
esa voz en mí mismo, la que nos alumbra y persuade desde más allá de la muerte.

domingo, 26 de abril de 2009

LAS AVENTURAS DE ULISES




La nueva Odisea

PRÓLOGO

Me llamo Ulises, hijo de Laertes. Mi primer nacimiento fue hace más de tres mil años en la isla de Ítaca, en los tiempos de los dioses y los héroes. Mi segundo nacimiento ha sido en los tiempos modernos, en el siglo XX. Antaño surqué casi todo el Mediterráneo buscando mi hogar, a mi mujer Penélope y a mi hijo Telémaco. Hoy, desterrado en el tiempo y más solo que nunca, me dispongo a embarcar en el puerto de Valencia, adonde he llegado desde mi Cuenca natal, para enrolarme en el transatlántico en el que espero llegar a Ítaca. Sólo en Ítaca encontraré lo que necesito.






Hace muchos años, como unos veinte, a las afueras de la pequeña ciudad de Cuenca, sucedió un nacimiento. Se trataba de un diminuto niño moreno y de ojos profundos. Nació en una humilde familia y le pusieron por nombre Ulises. Pasaron los años y Ulises creció en compañía de sus padres. Con el tiempo, Ulises se dio cuenta de que muchas cosas le resultaban familiares, como si ya las hubiese vivido.
Una noche de otoño recibió una extraña visita: era un antiguo dios griego. Éste le explicó quién era y a qué venía. Le contó que era hijo de Laertes y Anticlea, muy conocido por sus hazañas contra monstruos y sobre todo por luchar en Troya. Ulises se dio cuenta de que debería dejar ese lugar para volver a Ítaca. Abandonó todos sus bienes, se despidió de sus padres y cogió el primer carro que llevaba al puerto de Valencia. Pasaron unos cuantos días hasta llegar a Valencia, durante los cuales tuvo unos sueños muy extraños. Trataban de luchas en el mar, contra seres mitológicos. Se sintió molesto pero no le dió mayor importancia.

Cuando llegó a Valencia, permaneció allí unos días para saber si alguien conocía su historia. A todo el mundo al que preguntaba se quedaba muy sorprendido y lo tomaban por loco.
Una tarde, cuando ya había perdido casi todas las esperanzas de que alguien supiera de él, decidió entrar en una lonja. Allí encontró a dos hombres que se dirigían a Venecia. Además, conocían su historia y estaban dispuestos a llevarlo.
Al día siguiente comenzaron el viaje cargados con muchas provisiones, ya que era un duro y largo trayecto.
Disponían de un barco lujoso de no mucha eslora, como unos treinta metros, de babor a estribor tenía unos quince metros, era alto y corpulento.

Ulises sabía que el viaje no iba a ser nada fácil. Se acercaba la primera noche en la embarcación. Fue una noche tranquila y sin contemplaciones. Llovió un poco pero el mar seguía tranquilo y el tiempo suave .Al día siguiente, alrededor de las siete, se desató una tormenta muy fuerte. Los tres hombres hicieron lo posible porque el barco no se hundiera, mientras le explicaban a Ulises que en la Antigüedad, Poseidón, rey de los mares, había supuesto un gran problema para él. También le dijeron que se enfrentaron en una gran batalla de la que salió vencedor. Pensaron que la batalla era obra de Poseidón, para vengar aquella otra batalla que había perdido y que quedaba tan lejos. Poco a poco empezaron a aumentar las olas y cada vez, los tres hombres veían más difícil la idea de aguantar secos. También amenazó con rallos y truenos. Uno de ellos rompió el mástil mayor. Después lanzó piedras y causó algunos desperfectos, como la rotura del timón y la del ancla y el barco comenzó a hundirse. Lo más rápido que pudieron, Ulises y sus compañeros sacaron el bote salvavidas y montaron en él mientras veían como se hundía su barco, llamado Surcado . Al fin paró la tormenta y tan solo Ulises oía la risa burlona que desde algún lugar, lejano o más cerca, soltaba Poseidón. Pasaron los días surcando los mares a bordo de la barca hasta que un día divisaron un pequeño islote en el horizonte que en un pasado lo llamaron la isla de los cíclopes. Llegaron a la isla donde fueron recibidos cordialmente por sus habitantes. Comieron en un mesón que quedaba cerca del puerto, desde donde se podía divisar el bote. Decidieron pasar la noche en un hotel un poco apartado de donde se hallaban. De camino al hotel pasaron por unas rocas situadas al margen de la playa donde escucharon unas voces. Se acercaron para observar quién era los que las producían y descubrieron a un gran hombre de un solo ojo que al parecer se llamaba Polifemo. De inmediato, Polifemo cogió a un turista extranjero que se encontraba en las proximidades y decidió introducirlo en su boca. Ulises, dándose cuenta de la gravedad de la situación, decidió actuar, clavándole un palo de sombrilla abandonado en el ojo. Polifemo se quedó ciego al instante y empezó a dar unos cuántos puñetazos al aire sin causar daños, cayendo, posteriormente, a la arena. En ese momento se desató una tormenta y en medio del mar se formó la imagen de Poseidón diciendo: “Tú has matado a mi hijo, lo pagarás caro!,” y se sumergió en las aguas llevándose con él el cuerpo sin vida de Polifemo. Tras este suceso, fueron al hotel y allí pasaron la noche hasta que el sol brotó de entre el océano. Se ahorraron el desayuno ya que tenían bastante prisa y ya en el puerto decidieron alquilar un barco pesquero, que aunque no era igual de cómodo que el Surcador, los llevaría a Venecia, la ciudad de los canales. Soltaron el barco y decidieron embarcarse mar adentro. Como de costumbre, pasaron los días a bordo del barco, pero una soleada tarde encallaron en unas rocas desde las que se oían unas suaves voces. Eran las sirenas, así que pasaron de largo ya que el barco no había sufrido daños. Cada vez les quedaba menos para llegar a Venecia. Estuvieron dos días en ayunas pues se habían acabado las provisiones y cuando apareció a lo lejos la tan esperada Venecia, de la que sobresalía la Basílica de San Marcos, amarraron el barco en el puerto y decidieron dar una vuelta por la ciudad para ver si encontraban algún lugar donde rellenar su estómago que llevaba días sin probar bocado.

Tras recorrer la ciudad y buscar algún lugar agradable donde recuperarse de tan agotado viaje, encontraron una taberna situada a orillas de un canal donde parecía que la gente comía suculentas viandas. Estando comiendo, se le acercó un hombre de cierta edad, que a Ulises le traía viejos recuerdos y comenzaron a hablar:
-Hola soy Menelao, rey de Esparta.
-Hola yo soy Ulises.
-¿Qué te ha pasado? ¿Tienes muchas heridas?
-Sí. Viendo hacia Venecia tuve un encuentro con Poseidón y luchamos.
-Ven, eso te lo tiene que ver un médico.
-No, no importa se me curaran solas.
-Vale como tú quieras. No sé si te he dicho que necesito un buen arquitecto para volver a vencer a los troyanos.
Ulises se quedó meditando, y respondió:
-Yo te puedo ayudar.
Menelao se alegró y contestó:
-De acuerdo, te vendrás conmigo a Esparta para hacer una estructura que nos permita ganar la guerra.
Tras este breve diálogo, Menéalo y Ulises zarparon hacia Esparta y en el trayecto Ulises le preguntó a Menéalo:
-Menéalo, ¿Por qué habéis entrado en guerra con Troya?
-Porque Paris, hijo de Píramo, cuando yo estaba en Creta para asistir al funeral de mi suegro Coitreo, raptó a Helena, mi esposa.
Ante tal respuesta Ulises preguntó asombrado:
-Y, ¿vamos a ir solos?
-No, he convencido a todos los jefes y para asegurarme su ayuda han prestado juramento: Tindarero, a mi hermano, a Néstor, a Polamides y si te unes a nosotros, a ti también te lo jurarán.
Tras esta respuesta, emprendieron el viaje hacia su duro destino.
Fue un largo viaje pero al fin llegaron a Esparta donde estaban preparando la inminente guerra. Tenían armadas unas sesenta naves, pero Menéalo no fue el jefe supremo pues este honor recayó sobre su hermano Agamenón. Menéalo era tímido y menos amigo de honores que Agamenón, y aun siendo un valiente guerrero capaz de resistir los más duros combates, quedó siempre en un segundo plano. También era menos violento que algunos héroes reunidos contra Troya y sus enemigos se complacían riéndose de él.
Al día siguiente del viaje, Menéalo mandó a Diomides y a Ulises a buscar a Aquiles y lo encontraron en el harén del rey Nicomedes en Esciros. Después Menéalo y Ulises se trasladaron a Delfos para consultar al oráculo y ver lo que les decía acerca de la expedición contra Troya. Como los hados vaticinaron grandes victorias, emprendieron el viaje con las sesenta naves y todos los jefes, dispuestos a conseguir tan gran trofeo.
En el viaje Ulises le preguntó a Menéalo:
-Menelao, ya que nos hemos conocido ¿podrías contarme un poco de tu vida?
A lo cual Menelao, frunciendo ligeramente el ceño respondió:
-Vale. Yo soy, junto con mi hermano, hijo del rey Micenas y pertenezco a la estirpe de Pélope. Mi madre fue la cretense Aerope, hija de Catreo y fue llevada a Micenas por Nauplio después de haber sido entregada a un esclavo.
En mi juventud mi hermano y yo fuimos enviados por Atreo en busca de Tiestres. Lo encontramos en Delfos y lo condujimos a Micenas. Atreo lo encarceló y quiso que Egisto lo matase, pero éste reconoció a su padre y dio muerte a Atreo. Entonces mi hermano y yo tuvimos que abandonar Micenas, de donde nos expulsó Egisto, y nos refugiamos en Esparta junto a Tindoireo. Allí nos casamos con sus hijas, yo con Helena y Agamenón con Clitemestra. Durante varios años Helena y yo vivimos tranquilos en Esparta entre riquezas y una corte hospitalaria hasta que llegó Paris.
Mientras Menelao contaba su historia, el viaje se hizo tan ameno que llegaron a Troya sin percatarse del tiempo transcurrido e inmediatamente después del desembarco de los griegos, Menéalo y Ulises entraron como embajadores en Troya para reclamar a Helena y los tesoros que Paris había robado. Paris, tratando de resolverlo de forma pacífica la contienda, sobornó a su amigo Atimaco para excitar al pueblo y matar a Menéalo.
Ya en Esparta Ulises se puso a construir un caballo de madera donde iban a ir los guerreros que harían creer a los troyanos que era un regalo de los dioses y así entrar en la ciudad y saquearla.
A la mañana siguiente Menéalo, Ulises, Aquiles y otros guerreros entraron en la ciudad escondidos en el caballo de madera. Los demás griegos escondieron las naves y los troyanos al no ver nada metieron el enorme caballo dentro de la ciudad. Por la noche, al estar dormidos, saquearon la ciudad. Al morir Paris, Helena se había casado con Difobo, y Menélao fue a su casa y lo mató para llevarse a Helena.
Después de la guerra Menéalo, en su camino a Esparta, hizo escala en Tendeos, Lesbos y Eubea donde murió su piloto. Como era muy querido por todos, retrocedió para dedicarle unas obras fúnebres. Cuando reanudó el viaje una fuerte tempestad lo arrastró hacia Creta donde permaneció una temporada, para luego seguir desde Egipto, donde había pasado 5 años, acumulando riquezas hasta que finalmente volvió a Esparta 8 años después de haber salido de Troya, por tanto 18 años después de empezar la guerra. En Esparta Menéalo y Helena tuvieron una hija llamada Hermione.
Finalmente, Ulises llegó a Atenas después de vivir muchas aventuras con su amigo Menéalo y decidió pasar una temporada relajado cerca de la playa.
Tras su descanso pensó en partir rumbo a La Valeta en un fantástico barco donde se bronceaba en la cubierta del barco mientras se dirigía a su nuevo destino, La Valeta, la capital de Malta. Aburrido con la situación, pues no había mucho que hacer en un barco tan lujoso, decidió darse una vuelta por la cubierta y al poco rato de estar paseando se topó con un grupo de estudiantes suecas que también se dirigían al mismo destino. Ulises estuvo charlando con ellas, en el espacioso bar del buque, hasta bien entrada la noche. Ulises se sentía cómodo con ellas, pues en sus otras travesías su única compañía habían sido hombres, pero había algo raro en ellas, algo que le resultaba familiar: las asociaba o les rememoraba a unas sirenas, como a las que en otro tiempo y en otras circunstancias conoció, debiendo resistirse a sus llamadas.
A la mañana siguiente, mientras se daba una ducha caliente seguía pensando en lo ocurrido durante la madrugada y en su inacabado viaje hacía su añorada tierra. Una vez duchado, se sentó junto al ojo de buey del camarote volviendo a sus viejos recuerdos. El sonido del timbre, pues se estaba durmiendo soñando con su anhelada Ítaca y su querida esposa Penélope y su hijo, Telémaco, le bajó de sus pensamientos a la realidad.
Todavía con la toalla de baño anudada a la cintura abrió la puerta, descubriendo al grupo de estudiantes en biquini y que querían que les acompañase a la piscina. “En un momento estoy con vosotras”, dijo Ulises entusiasmado. Terminó de arreglarse. Se puso su bañador, cogió su toalla y chanclas y se dirigió hacia la zona del barco donde se hallaba una piscina de agua dulce.
Allí estaban las estudiantes. Toda la mañana se estuvieron dando continuos baños y tomando varios refrescos. Sobre las dos de la tarde salieron rumbo al comedor, donde saborearon una estupenda comida en el buffet libre del barco.
La tarde la pasaron también en la piscina. Llegada la noche y una vez cenado, charlaron de forma animada hasta pasadas las 3 de la mañana. Ulises, las acompañó a sus camarotes pasando por delante de un espejo que había en el inicio de corredor exterior del barco que conducía a las escaleras. Sorprendentemente no observó reflejadas las siluetas y caras de tan bellas jóvenes, sino una mezcla de rostros totalmente envejecidos y unas colas de grandes arenques, tremendamente desagradables.

Nuestro amigo Ulises, pensó que el alcohol se le había subido a la cabeza. En ese momento, unas gotas de agua de mar, debido a una pequeña marejadilla, salpicaron la mano de una de ellas, surgiéndole unas escamas en dicha zona. La mujer se tapó rápidamente esa mano con la otra, pero Ulises se dio cuenta y se le notó demasiado. “¿Qué te pasa, Ulises?”, preguntaron las jóvenes, que no lo eran tanto, ni mucho menos.
“Nada, me ha parecido ver una luz a lo lejos. ¡Mirad!,” dijo señalando hacía el agua. Cuando se asomaron, las empujó de forma violenta, cayendo por la borda. Efectivamente, una vez en contacto con las aguas se transformaron en horribles monstruos marinos.



Estos deformes seres gritaban pidiendo auxilio a Ulises con voces lastimeras y extraños cánticos que le atraían cada vez más hacia la idea de saltar en rescate de estos seres. De forma rápida se bajó hacía el camarote que tenía dos pisos más abajo y una vez en el mismo se puso los auriculares de un reproductor de música con el volumen alto para no sentir los cánticos de los seres que observaba desde su ventanilla. Una vez más sus caminos se habían cruzado, aunque esta última vez había pasado más de tres mil años y observando los cambios que tantos cientos de años habían producido en su antaño bellos rostros y cuerpos. Ulises no se quitó los auriculares hasta llegar, bien avanzado el día, a la ciudad de La Valeta. Todavía con la resaca dentro del cuerpo, no dejaba de pensar en cuáles serían las intenciones de sus viejas conocidas de viaje, las antiguas sirenas, hoy convertidas en seres que el paso del tiempo no había respetado.
Como había pasado muchas penalidades, en cuanto llegó a La Valeta buscó una taberna donde poder tomar una gran jarra de vino y descansar de tantas penalidades como le estaba ocasionando el viaje en busca de su ansiada Ítaca. Pero tanto bebió que al final acabó bajo los lazos de Baco.
Tras unas horas disfrutando de tan dulce sueño consigue dejar de lado su resaca, pero ¿cuál es su sorpresa? No está en el crucero sino en un barco pirata.
¡Qué mal me encuentro!, ¡sirenaaas!.... ¿Dónde estáis?- Grita desesperadamente Ulises.
- Aquí. Contestó con voz grave un pirata somalí.
- ¿Quién es usted?-, preguntó Ulises.
- Soy tu enemigo. Tu secuestrador-, respondió un hombre con aspecto desagradable.
-¿Mi secuestrador? Estarás de broma, ¿verdad?-, replicó Ulises.
- Nunca he hablado más en serio en toda mi vida. Si no cumplen y pagan tu rescate, te mataremos.
- ¿Matarme? ¿A mí? ¿Por qué? ¿Qué he hecho yo?-, dijo asustado Ulises.
- Sí, a ti, ¿qué parte de la frase no entiendes?-, replicó el horrible hombre riéndose.
Dándose cuenta de la situación, Ulises se agacha sobre sus pies fingiendo no encontrarse muy bien y aprovecha la farsa para coger sus armas secretas del interior de sus botas. Saca una navaja que arroja con destreza al pirata, pero éste la esquiva. Comienzan una lucha cuerpo a cuerpo y después de muchos giros en el suelo Ulises tiene inmovilizado al pirata.
Ulises aprovecha para salir a cubierta e intentar lanzar una llamada de socorro. Pero no es posible, pues la cubierta está llena de otros piratas que vigilan a los rehenes.
Ulises le da un machetazo a la cuerda que sujeta la vela al mástil. Cae la tela de la vela sobre algunos de los piratas que vigilaban en cubierta, pero esto no le sirve a Ulises para neutralizar a todos.
Aprovecha la confusión de los piratas para lanzar una bengala pidiendo ayuda.
Los piratas siguen a Ulises por cubierta disparando sus armas de fuego.
Ulises trata de ponerse a salvo, cada vez se encuentra más confundido, no sabe si continúa con su resaca o es un terrorífico sueño, por lo que decide encerrarse en su camarote. Se echa agua sobre el rostro para despejarse, pensando que los efectos de Baco todavía siguen en él y se queda pensativo mirándose en el espejo cuando escucha las lanchas de rescate que vienen en su ayuda. Pero al ver en una de las lanchas a su hijo Telémaco, no duda en salir corriendo del camarote.
Telémaco advierte a su padre del peligro que corre y le pide que siga sus indicaciones para ser rescatado.
Las lanchas de rescate intervienen poniendo a salvo a los rehenes.
-Gracias Telémaco, me cogiste con este helicóptero llevándome a Trípoli, pero no vas a poder creer la aventura que me ha sucedido en alta mar-, le dijo Ulises a su hijo.
Ulises y Telémaco llegan a Trípoli (Libia), con muchísimas ganas de descansar y disfrutar de la ciudad y recuperarse de las aventuras vividas en una gran casa rural.
Pero nuestros aventuremos desconocen el pasado de dicha ciudad……..Una ciudad, que en tiempos pasados estuvo sometida a prácticas de piratería…y que tal vez les depare nuevas aventuras. Tras unos días de descanso Ulises y su hijo se encuentran a un anciano muy amable que les ofrece a pasar unos días en su casa junto a la costa mediterránea. Aceptan encantados por tanta hospitalidad y dedican sus días de descanso a pasear por la playa, recoger conchas para entregárselas a Penélope cuando se reencuentren, pescar… Un día el agradable anciano les pide que le comenten la historia de su vida y junto a la orilla del mar y al lado de una agradable fogata Ulises empieza a recordar sus añorados días de paz y tranquilidad y le relata al anciano su vieja historia mientras una lágrima cristalina recorre sus mejillas. Pero afortunadamente todo eso pasó y tras descansar y recuperar fuerzas Ulises y Telémaco regresan a España, y a su querida ciudad de Cuenca.
Pero que iluso era Ulises si pensaba que sus batallas y quebraderos de cabeza habían pues….
Corría el siglo XXI, cuando por motivos de trabajo, Ulises y su familia a tuvieron que abandonar su Cuenca natal para trasladarse a vivir a Barcelona, ya que Ulises era un gran empresario.
Al llegar a Barcelona, Ulises y su familia fueron a su nueva casa, que estaba a las afueras de la ciudad.
Mientras Penélope y Telémaco colocaban sus pertenencias, Ulises tuvo que ir a su nuevo trabajo para llevar los papeles de su incorporación.
Al día siguiente, durante el camino de ida a su trabajo, Ulises vio a lo lejos una casa abandonada, pero no le dio importancia.
Cuando Ulises llegó a su trabajo, su nuevo jefe lo guió a su nuevo despacho y le presentó a su nueva secretaria llamada Circe.
Pasó el tiempo y Circe se enamoró de Ulises, ya que era un chico muy apuesto. Pasados unos días, hubo un accidente de tráfico, en el que no sobrevivió ninguna persona.
Al llegar a su casa, Ulises vio que no había nadie y que su mujer le había dejado una nota encima de la mesa que ponía: “Hola Ulises, Telémaco y yo nos hemos ido a comprar al centro de la ciudad, hemos cogido el autobús de la línea 1, luego nos vemos, adiós y un beso”.
Ulises mientras tanto, se sentó y encendió la tele, y puso las noticias.
En ese mismo instante, salió la noticia del accidente de tráfico, donde también estaba el autobús de la línea 1, que era en el que subieron Penélope y Telémaco.
Ulises se quedó paralizado y completamente destrozado tras escuchar la noticia, pero algo dentro de él le decía que lo sucedido no era tal y como lo habían contado en las noticias y decidió investigar, así que contrato a un detective para que investigara.
Al día siguiente fue a buscar al mejor detective de la ciudad, y éste nada más contratarlo se puso a investigar de inmediato.
El detective, buscando entre periódicos y papeles que habían en la biblioteca pública de Barcelona, descubrió que hacía 2 años, en la casa que ahora vivía Ulises, hubo un asesinato.
Fue provocado por una mujer de pelo largo ondulado y morena, y con un tatuaje en el brazo derecho, era la letra C. Lo malo era que el detective no sabía su nombre, ya que no ponía nada.
Al parecer decían que esa mujer mató a esa familia porque ella no podía tener hijos y esa familia tenía uno y estaban muy unidos, ella les tenía envidia.
El detective al sospechar, se lo dijo a Ulises de inmediato.
Al día siguiente, mientras Ulises trabajaba, pasó Circe a darle unos papeles. Entonces, como era verano, Circe llevaba una camiseta de tirantes, y Ulises vio que llevaba el mismo tatuaje que la mujer del asesinato y que tenía las mismas características.
Al salir del trabajo, Ulises de camino a su casa vio a su secretaria pasar con el coche y dirigirse hacia la casa que anteriormente había visto abandonada.
Cada vez Ulises empezaba a sospechar mucho más de su secretaria.
Más tarde el detective y Ulises quedaron y éste le contó lo que había visto.
Al día siguiente, cuando Ulises y Circe trabajaban juntos en un proyecto, el detective decidió dirigirse a la casa que se metió Circe.
Al entrar a la casa, el detective empezó a mirar por los cajones de su habitación y vio que tenía un montón de fotos de Ulises y del niño que vivía con sus padres en la casa que ahora ocupa Ulises. También había de Ulises con su mujer y su hijo y Circe le había recortado la cara a su mujer y había puesto una suya.
Llegó lo inesperado, Circe volvió a casa y el detective tuvo que esconderse rápidamente, pero Circe empezó a notar algo raro en la casa. Soltó a los leones para que nadie pudiera entrar ni salir de la casa.
El detective mandó un mensaje al móvil a Ulises diciéndole que Circe había llegado a la casa y que estaba escondido, que fuera rápidamente allí y que la única forma de que pudiera salir de allí y poder recuperar a su familia era diciéndole lo que pensaba de ella a la cara con honestidad y con las mejores formas posibles, y así de una vez quitarle los poderes.
Y así hizo Ulises fue a la casa llamó al timbre y salió Circe. Ulises le dijo que él estaba bien con su familia y que no la cambiaría por nada del mundo, Circe le dijo que se callara que no lo quería escuchar, pero él le siguió diciéndole cosas.
Circe perdió los poderes y dejó libre a todas las personas a las que había transformado y también a la familia de Ulises.
Con todo esto los dioses escucharon a Circe y por todo lo que había hecho, decidieron ponerle como castigo lo que ella hizo con sus víctimas: ser León para siempre.

lunes, 20 de abril de 2009

SEGUNDA ENTREGA DE ULISES







¡HAN LLEGADO LAS ÚLTIMAS AVENTURAS DE ULISES!


ESPERO QUE OS GUSTEN Y QUE LOS AUTORES DE LAS SIGUIENTES PARTES SE ESMEREN EN HACERNOS PASAR UN RATO ENTRETENIDO CON SUS CREACIONES.


CAPÍTULO II

Después de la batalla con Poseidón, Ulises tenia hambre y se sentó a comer en un restaurante donde se encontró con Menéalo.
-Hola soy Menéalo rey de Esparta.
-Hola yo soy Ulises.
-¿Qué te ha pasado? ¿Tienes muchas heridas?
-Si, es que he tenido una lucha con Poseidón.
-Ven eso te lo tiene que ver un medico.
-No, no importa se me curaran solas.
-Vale como tú quieras. No se si te he dicho que necesito un buen arquitecto para volver a vencer a los troyanos.
-Yo te puedo ayudar.
-De acuerdo te vendrás conmigo a Esparta para hacer una estructura y ganar la guerra.

Menéalo y Ulises zarparon hacia Esparta y en el trayecto Ulises preguntó a Menéalo:
-Menéalo, ¿Por qué habéis entrado en guerra con Troya?
-Porque Paris hijo de Príamo, cuando yo estaba en creta para asistir a funeral de mi suegro coitreo, raptaron a Helena mi esposa.
-Y, ¿vamos a ir solos?
-No, he convencido a todos los jefes que han prestado juramento: Tindarero, a mi hermano, a Néstor, a Polamides y a ti.

Fue un largo viaje pero al fin llegaron a Esparta donde estaban preparando la inminente guerra, tenían preparadas unas sesenta naves, Menéalo no fue el jefe supremo, este honor recayó sobre su hermano Agamenón. Menéalo era tímido, menos amigo de honores que Agamenon, aun siendo un valiente guerrero capaz de resistir los mas duros combates, quedo siempre en un segundo plano. También era menos violento que algunos héroes reunidos contra Troya y sus enemigos se complacen en reírse de él.
Al día siguiente del viaje, Menéalo manda a Diomides y a Ulises a buscar a Aquiles, lo encontraron en el harén del rey Nicomedes en esciros. Después Menéalo y Ulises se trasladaron a Delfos para consultar al oráculo acerca de emprender una expedición contra Troya.
Menéalo y Ulises fueron a Troya con sesenta naves y todos los jefes. En el viaje Ulises pregunto a Menéalo:

-Menéalo. Ya que nos hemos conocido ¿podrías contarme un poco de tu vida?
-Vale, yo era junto con mi hermano, hijo del rey Micenas y pertenezco a la raza de Pélope, mi madre fue la cretense Aerope, hija de catreo llevada a micenas por Nauplio después de haberse entregado a un esclavo.
En mi juventud mi hermano y yo fuimos enviados por atreo en busca de Tiestres. Lo encontramos en delfos y lo condujimos a micenas. Atreo lo encarcelo y quiso hacerle matar por Egisto, pero este reconoció a su padre y dio muerte a atreo. Entonces mi hermano y yo tuvimos que abandonar micenas, de donde nos expulso Egisto, y nos refugiamos en esparta junto a tindoireo. Allí nos casamos con sus hijas, yo con Helena y Agamenon con Clitemestra.
Durante varios años Helena y yo vivimos tranquilos en Esparta entre riquezas y una corte hospitalaria hasta que llego Paris.

Llegaron a Troya, inmediatamente después del desembarco de los griegos, Menéalo y Ulises entraron como embajadores en Troya para reclamar a Helena y los tesoros que Paris había robado. Paris, tratando de resolverlo de forma pacifica soborno a su amigo atimaco para excitar al pueblo y matar a menéalo.

Ya en esparta Ulises se puso a construir un caballo de madera donde iban a ir los guerreros que harían creer a los troyanos que era un regalo de los dioses y así entrar en la ciudad y saquearla.
A la mañana siguiente Menéalo, Ulises, Aquiles y otros guerreros entraron en el caballo de madera, los demás griegos escondieron las naves y los troyanos al no ver nada metieron el enorme caballo dentro de la ciudad. Por la noche al estar dormidos saquearon la ciudad. Al morir Paris Helena se había casado con difobo, y menélao fue a su casa y lo mato para llevarse a Helena.
Después de la guerra Menéalo en su camino a esparta hizo escala en tendeos, lesbos y eubea donde murió su piloto, retrocedió a dedicarle unas obras fúnebres. Cuando reanudo el viaje una fuerte tempestad lo arrastro hacia Creta, luego siguió desde Egipto donde paso 5 años acumulando riquezas hasta que volvió a esparta 8 años después de haber salido de Troya, por tanto 18 después de empezar la guerra. En esparta Menéalo y Helena tuvieron una hija llamada hermione.

Ulises llego a atenas después de vivir muchas aventuras con su amigo menéalo.

(DIEGO, NÉSTOR Y MARCOS)

CAPÍTULO III

Ulises se bronceaba en la cubierta del barco que lo llevaba a La Valeta, la capital de Malta. Aburrido con la situación se dio una vuelta por la cubierta. Al poco se topó con un grupo de estudiantes suecas que también se dirigían al mismo destino. Ulises estuvo charlando con ellas, en el espacioso bar del buque, hasta bien entrada la noche. Había algo raro en ellas, algo que le resultaba familiar, las asociaba a unas sirenas, como a las que en otro tiempo y en otras circunstancias conoció, debiendo resistirse a sus llamadas.
A la mañana siguiente, mientras se daba una ducha caliente seguía pensando en lo ocurrido durante la madrugada y en su inacabado viaje hacía su añorada tierra. Una vez duchado, se sentó junto a ojo de buey del camarote volviendo a sus viejos recuerdos. El sonido del timbre, pues se estaba durmiendo soñando con su anhelada Ítaca y su querida esposa Penélope y su hijo, Telémaco le bajo de sus pensamientos a la realidad.
Todavía con la toalla de baño anudada a la cintura abrió la puerta, descubriendo al grupo de estudiantes en biquini y que querían que les acompañase a la piscina. En un momento estoy con vosotras, dijo Ulises entusiasmado. Terminó de arreglarse. Se puso su bañador, cogió su toalla y chanclas y se dirigió hacía la zona del barco donde se hallaba una piscina de agua dulce.
Allí estaban las estudiantes. Toda la mañana se estuvieron dando continuos baños y tomando varios refrescos. Sobre las dos de la tarde salieron rumbo al comedor, donde saborearon una estupenda comida en el buffet libre del barco.
La tarde la pasaron también en la piscina. Llegada la noche y una vez cenado, charlaron de forma animada hasta pasadas las 3 de la mañana. Ulises, Las acompañó a sus camarotes pasando por delante de un espejo que había en el inicio de corredor exterior del barco que conducía a las escaleras. Sorprendentemente no observó reflejadas las siluetas y caras de tan bellas jóvenes, sino una mezcla de rostros totalmente envejecidos y unas colas de grandes arenques, tremendamente desagradables. Nuestro amigo Ulises, pensó que el alcohol se le había subido a la cabeza. En ese momento, unas gotas de agua de mar, debido a una pequeña marejadilla, salpicaron la mano de una de ellas, surgiéndole unas escamas en dicha zona. La mujer se tapó rápidamente la mano con la otra, pero Ulises se dio cuenta y se le notó demasiado. ¿ que te pasa, Ulises?, preguntaron las jóvenes, que no lo eran tanto, ni mucho menos. Nada, me ha parecido ver una luz a lo lejos.¡ Mirad ¡, dijo, señalando hacía el agua. Cuando se asomaron, las empujó de forma violenta, cayendo por la borda. Efectivamente, una vez en contacto con las aguas se transformaron horribles monstruos marinos. Estos deformes seres gritaban pidiendo auxilio a Ulises con voces lastimeras y extraños cánticos que le atraían cada vez mas hacia la idea de saltar en rescate de estos seres. De forma rápida se bajó hacía el camarote que tenía dos pisos mas abajo y una vez en el mismo se introdujo los auriculares de un reproductor de música con el volumen alto para no sentir los cánticos de los seres que observaba desde su ventanilla. Una vez mas sus caminos se habían cruzado, aunque esta última había sido mas de tres mil años después, observando los cambios que tantos cientos de años habían producido en sus antaño bellos rostros y cuerpos. Ulises no se quitó los auriculares hasta llegar, bien avanzado el día, hasta la ciudad de La Valeta. Todavía con la resaca dentro del cuerpo, no dejaba de pensar en cuales serían las intenciones de sus viejas conocidas de viaje, las antiguas sirenas, hoy convertidas en seres que el paso del tiempo no había respetado.



(VÍCTOR Y RUBÉN)

martes, 14 de abril de 2009

LAS AVENTURAS DE ULISES







CAPÍTULO I (CREACIÓN DE LUIS, ANDREA Y BEATRIZ)



EL DURO REGRESO DE ULISES
Hace muchos años, como unos veinte, a las afueras de la pequeña ciudad de Cuenca, sucedió un nacimiento, se trataba de un diminuto niño moreno y de ojos profundos. Nació en una humilde familia, a este le pusieron pos nombre Ulises. Pasaron los años y Ulises creció en compañía de sus padres. Ulises se dio cuenta de que muchas cosas le resultaban familiares, como si ya las hubiese vivido. Una noche de otoño recibió una extraña visita, era un antiguo dios griego. Este le explicó quien era y a que venía. Le contó quien era él, hijo de Laertes y Anticlea, muy conocido por sus hazañas contra monstruos y sobre todo por luchar en Troya. Ulises se dio cuenta de que debería dejar ese lugar para volver a Ítaca. Abandonó todos sus bienes, se despidió de sus padres y cogió el primer carro que llevaba al puerto de Valencia. Pasaron unos cuantos días hasta llegar a Valencia durante los cuales tuvo unos sueños muy extraños. Trataban de luchas en el mar, contra seres mitológicos. Se sintió molesto pero no le dió mayor importancia. Cuando llegó a Valencia, permaneció allí unos días para saber si alguien conocía su historia. A todo el mundo al que preguntaba se quedaba muy sorprendido y lo tomaban por loco.
Una tarde, cuando ya había perdido casi todas las esperanzas de que alguien supiera de él decidió entrar en una lonja. Allí encontró a dos hombres que se dirigían a Venecia. Además, conocían su historia y estaban dispuestos a llevarlo.
Al día siguiente comenzaron el viaje con muchas provisiones, ya que era un duro y largo trayecto.
Disponían de un barco lujoso de no mucha eslora, como unos treinta metros, de babor a estribor tenía unos quince metros, era alto y corpulento. Ulises sabía que el viaje no iba a ser nada fácil. Se acercaba la primera noche en la embarcación. Fue una noche tranquila y sin contemplaciones. Llovió un poco pero el mar seguía tranquilo y el tiempo suave .Al día siguiente, alrededor de las siete, se desató una tormenta muy fuerte. Los tres hombres hicieron lo posible porque el barco no se hundiera, mientras, le explicaban a Ulises que en la Antigüedad, Poseidón, rey de los mares, había supuesto un gran problema para él. También le dijeron, que tuvo una gran batalla con él de la que salió vencedor. Pensaron que la batalla era obra de Poseidón, para vengar aquella otra batalla que había perdido y que quedaba tan lejos. Poco a poco empezaron a aumentar las olas y cada vez, los tres hombres veían más difícil la idea de aguantar secos. También amenazó con rallos y truenos. Uno de ellos rompió el mástil mayor. Después lanzó piedras y causó algunos desperfectos como la rotura del timón y la del ancla. Éste comenzó a hundirse. Lo más rápido que pudieron, Ulises y sus compañeros sacaron el bote salvavidas y montaron en él mientras veían como se hundía su barco, el llamado Surcador .Al fin paró la tormenta y tan solo Ulises oía la risa burlona que desde algún lugar, lejano o más cerca, soltaba Poseidón. Pasaron los días surcando los mares a bordo de la barca hasta que un día divisaron un pequeño islote en el horizonte que en un pasado lo llamaron la isla de los cíclopes. Llegaron a la isla donde fueron recibidos cordialmente por sus habitantes. Comieron en un mesón que quedaba cerca del puerto, desde donde se podía divisar el bote. Decidieron pasar la noche en un hotel un poco apartado de donde se hallaban. De camino al hotel pasaron por unas rocas situadas al margen de la playa donde escucharon unas voces. Se acercaron para observar quien era y descubrieron un gran hombre de un solo ojo que al parecer se llamaba Polifemo. De inmediato, Polifemo cogió a un turista extranjero que se encontraba en las proximidades y decidió introducirlo en su boca. Ulises, dándose cuenta de la gravedad de la situación, decidió actuar, clavándole un palo de sombrilla abandonado en el ojo. Polifemo se quedó ciego en el instante, dió unos cuántos puñetazos al aire sin causar daños y posteriormente calló a la arena. En ese momento se desató una tormenta y en medio del mar se formó la imagen de Poseidón. Tú has matado a mi hijo, lo pagarás caro, respondió Poseidón y se sumergió en las aguas llevándose con él cuerpo sin vida de Polifemo. Fueron al hotel y allí pasaron la noche hasta que el sol brotó de entre el océano. Se ahorraron el desayuno ya que tenían bastante prisa y ya en el puerto decidieron alquilar un barco pesquero, que aunque no era igual de cómodo que el Surcador, los llevaría a Venecia, la ciudad de los canales. Soltaron el barco y decidieron embarcarse mar adentro. Como de costumbre, pasaron los días a bordo del barco, pero una soleada tarde encallaron en unas rocas desde las que se oían unas suaves voces. Eran las sirenas, así que pasaron de largo ya que el barco no había sufrido daños. Cada vez les quedaba menos para llegar a Venecia. Estuvieron dos días en ayunas ya que se habían acabado las provisiones cuando apareció a lo lejos la tan esperada Venecia, de la que sobresalía la Basílica de San Marcos. Amarraron el barco en el puerto y decidieron dar una vuelta por la ciudad haber si encontraban algún lugar donde rellenar su estómago que llevaba días sin probar bocado.





¿QUÉ LE DEPARARÁ EL DESTINO A ULISES EN SU PRÓXIMA AVENTURA?
EN UNOS DÍAS LO SABREMOS.
MIENTRAS TANTO NUESTROS INTRÉPIDOS ESCRITORES ESTÁN ELABORANDO LA HISTORIA. ¿CON QUÉ NOS SORPRENDERÁN?

martes, 7 de abril de 2009

MÁS GRAMÁTICA


¡HOLA DE NUEVO CHICOS!
AQUÍ OS PONGO ALGUNOS EJERCICIOS MÁS PARA REPASAR LA GRAMÁTICA Y PODER EMPEZAR ASÍ, EN CUANTO VOLVAMOS, LA LIGA DE CAMPEONES. ¡ÁNIMO!

REPASO DE LOS COMPLEMENTOS VERBALES Y NOMINALES
1.- Subraya los SN que encuentres e indica los complementos que llevan.
- Las campanas de la iglesia repicaron una hora seguida.
- Algunos asistentes al banquete sufrieron una leve intoxicación.
- Tus buenas intenciones no son suficientes.
- Los atracadores desactivaron todos los sistemas de seguridad.
- Este coche es más potente que el de Luis.
- El nuevo camarero ha roto cinco copas en una sola mañana.

3.- Subraya los adverbios y las locuciones adverbiales e indica de qué clase son:

- Aquí ya no vive nadie. - De acuerdo, después voy a tu casa.
- Vivimos aquí, al lado, muy cerquita. - Así no conseguirás nada.
- También lo encuentro regular. - Sólo vamos al teatro de vez en cuando.
- ¿Quizá prefiere usted ir a la cola? - Sin duda, no llegará hoy sino mañana.
- En la cola me sentí bastante incómodo. - Al final, hemos cenado estupendamente.
- De ninguna manera podré entrenar así, sin botas.
- Ayer estabas muy guapa con ese vestido. - Tal vez venga a vivir aquí, a este barrio.
- Ahora tengo un buen trabajo, desde luego. - Siempre friega los platos en un periquete.
- Sí, prefiero que lo digas a las claras delante de todos.

4.- Identifica la clase de oración según la actitud del hablante.

- Camilo José Cela y Miguel Delibes son dos grandes novelistas.
- ¿Has leído Los gozos y las sombras de Gonzalo Torrente Ballester?
- ¡He visitado el Museo de Cela en Padrón!
- Tal vez consiga el Premio Nobel un escritor hispanoamericano.
- Vete al cine a ver Los santos inocentes.
- Ojalá que mi hijo fuera un gran lector.
- Préstame esa novela.
- ¿Cuándo vas a hablar?

5.- Señala la función de los SN subrayados de las siguientes oraciones.

- EL río Ebro se ha desbordado.
- El río de mi pueblo se ha desbordado.
- Juan, mi novio, se ha comprado una bicicleta de carreras.
- Este mes ando muy bien de dinero.
- Mi padre ha comprado un coche nuevo.
- Ana, acompáñame a comprar.
- La moto de mi hermano tiene el faro roto.

6.- Identifica los predicados nominales de las siguientes oraciones y localiza el atributo si aparece.

-Aquella boda parecía una feria. - Nunca he estado en esa ciudad.
-Nunca he estado enfermo. - La reunión será muy breve.
-La reunión será en la plaza. - De pequeño se parecía mucho a él.
-Con este atuendo pareces un mendigo. - La boda será en mayo.
-Mis compañeros están en Londres. - Soy muy feliz allí.
-Estoy muy contento con las notas. - Cada vez parece más seguro de sí mismo.
-Cada vez te pareces más a tu padre.

7.- Identifica el CD y CI de las siguientes oraciones.

-Di siempre la verdad a tus amigos. - Sonríe al público con entusiasmo.
-La intervención no agradó a nadie. - El mecánico arregló el coche a Luis.
-Los ladrones asaltaban las casas por las noches. - Nunca contó la verdad a sus padres.
-Da el recado al profesor. - Saltó la valla a caballo.
-El conferenciante contó un chiste al público. - Los maleantes atacaban a los ancianos.
-A los niños les contaba cuentos de hadas. - Aquí ocurren cosas muy raras.

8.- Localiza los predicativos (PVO) que aparezcan en las siguientes oraciones e indica a quién complementan.
-Juan se hace el sueco. - La veleta ha permanecido inmóvil hoy.
-Vi a Luis esta mañana muy eufórico. - Tienes las uñas muy sucias.
-Me siento estupendamente. - Este niño ha salido rebelde.
-El conferenciante contestó nervioso. - Siempre viaja tranquilo en avión.
-Ayer, en la boda, no llevabas plancha la corbata. - Esta mañana la han nombrado delegada.

9.- Analiza sintácticamente las siguientes oraciones.

- No olvides las llaves en casa.
- Da la merienda al niño a las siete.
- Desconfía siempre de los aduladores.
- Permaneció callado durante toda la cena.
- Ponle agua al perro junto a la comida.
- Llévale esta tarde la merienda a los abuelos.
- Con frecuencia piensa en su mala suerte.
- No engañes nunca a los niños pequeños.
- Fue abucheado por el público.
- Respondió indignado a aquella pregunta impertinente.
- Decide tranquilo lo más conveniente para ti.
- Sus palabras no fueron escuchadas por el auditorio.
- A sus años ya no repara en gastos.
- Acuérdate siempre de los consejos de tus padres.

10.- Localiza si se produce algún fenómeno agramatical en las siguientes oraciones y corrígelo.

- Me preocupa de que no hayan llamado.
- La he pedido dos entradas.
- He perdido mi carné. Necesito encontrarle rápidamente.
- Las hemos regalado unas plantas preciosas.
- Ahora se ha dado cuenta que se había equivocado.
- Sabe de que no se saldrá con la suya.
- Los tengo mucho aprecio.
- Ellos opinan de que esto va a continuar así.
- Déjame ver tus cromos. Este no le tengo.
- Lo rompieron dos dientes en el partido.
- Me había olvidado que hoy es tu cumpleaños.